El pasado domingo, los hermanos de La Guarda del Cuerpo de Cristo celebraron su Misa de Hermandad
Hermanos de la Cofradía La Guarda del Cuerpo de Cristo tras su Misa de Hermandad
El pasado domingo, los hermanos de la Cofradía de La Guarda del Cuerpo de Cristo asistieron a su tradicional Misa de Hermandad en el Convento de Santa Ana, oficiada por su padre guardián, José María Roncero. Durante la celebración tuvo lugar la bendición de una copa de mirra donada por una familia jumillana, una nueva incorporación al patrimonio de la Cofradía.
Tras la eucaristía, una veintena de hermanos compartieron la tradicional Comida de Hermandad en el refectorio del convento.
Una copa cargada de simbolismo
La pieza es una antigua copa de cristal soplado procedente de la ya desaparecida fábrica de Cartagena, realizada en la década de 1940 y donada por una familia de Jumilla. Para completar el conjunto, se le ha incorporado una tapa elaborada por Orfebrería Villena.
En su interior alberga mirra originaria de Israel, conservada en estado natural, tal y como se obtiene al practicar una incisión en la corteza del árbol Commiphora myrrha. Su presencia pretende evocar la mirra que llevaron las mujeres que acudieron al sepulcro de Jesús para ungir su cuerpo.
La incorporación de esta copa está inspirada en las antiguas pinturas que se conservan en la pequeña capilla del Santo Sepulcro situada en el Huerto del Monasterio, donde aparece representada María Magdalena portando una copa de mirra.
Con esta iniciativa, la Cofradía completa el simbolismo presente en el interior de la capilla del Santo Sepulcro, durante los tres días que pasó Jesús en su sepultura; en ella ya se custodian la antigua talla del cuerpo de Jesús, datada a finales del siglo XVI; el sudario, como réplica del que envolvió a Cristo; y un pequeño fragmento de piedra procedente del Santo Sepulcro, donado igualmente por otra familia jumillana. La mirra se suma así a estos elementos para representar el momento de la sepultura de Jesús.





