El investigador jumillano Daniel Lozano halla un ejemplar de planta nunca antes documentado en el Altiplano
El investigador jumillano Daniel Lozano halla un ejemplar de planta nunca antes documentado en el Altiplano
Un equipo científico de la Universidad de Murcia, encabezado por el investigador predoctoral jumillano Daniel Lozano Tomás, han documentado por primera vez la presencia de la planta Astragalus Cavanillesii, en la comarca de Jumilla-Yecla. Se trata de una planta perteneciente a la familia de las leguminosas: la misma que la de los guisantes o los garbanzos.
El estudio ha sido publicado en el número 95 de la revista especializada “Flora Montiberica”, del mes de septiembre de 2026, titulada “Sobre la presencia de Astragalus Cavanillesii Podlech en el Altiplano de Jumilla-Yecla (Región de Murcia)”. Firmado por Daniel Lozano Tomás, Pedro Sánchez Gómez, José Luis Cánovas y Juan Francisco Jiménez; investigadores de las universidades de Murcia y Granada.
Por el momento, los investigadores solo han encontrado un ejemplar, en las inmediaciones del Monte Arabí, a unos 793 metros de altitud; la planta crecía sobre un terreno margoso, en un espacio de matorral abierto y muy cerca de un camino. Se trata de un ejemplar ya conocido en otros puntos de España, pero el primero en ser hallado en esta comarca, y la localización confirmada más oriental de la especie entre las poblaciones del sureste peninsular.
La presencia de Astragalus Cavanillesii ya había sido documentada en zonas de Cehegín y Moratalla, aunque su conservación es complicada: se encuentra en la Lista Roja de la flora vascular española, clasificada “en peligro crítico”, una de las categorías de amenaza más elevadas.
Por otro lado, la legislación de la Región de Murcia la incluye entre las especies protegidas con la categoría de “Vulnerable”.
El hallazgo sitúa en el punto de mira el posible descubrimiento de más ejemplares en la zona, pues las condiciones para su supervivencia son adecuadas; es por ello que el artículo científico hace especial hincapié en la necesidad de continuar buscando en el perímetro para llevar a cabo una evaluación de su estado de conservación.
Asimismo, la ubicación en la que ha sido descubierta pone de manifiesto la necesidad de cuidar el entorno, ya que, aunque haya sido en el Monte Arabí, cerca se encuentran terrenos agrícolas y caminos.
