Emergencia cinegética en la Región: Jumilla es uno de los municipios afectados
Emergencia cinegética en la Región: Jumilla es uno de los municipios afectados
La Consejería de Medio Ambiente ha declarado la emergencia cinegética ante la proliferación de conejos de monte (Oryctolagus cuniculus) en más de diez municipios, entre los que se encuentran Jumilla y Yecla; tal y como recoge el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM).
La Consejería contempla una serie de actuaciones para prevenir y controlar los daños producidos por esta especie en la agricultura, la salud humana y las infraestructuras viarias.
Esta situación se extenderá hasta el 11 de octubre de 2028, actuando sobre los municipios de Jumilla, Yecla, Abarán, Albudeite, Blanca, Campos del Río, Cieza, Fortuna, Molina de Segura, Mula y Ulea; aunque se podrán incorporar nuevas medidas posteriores si es necesario, existiendo daños graves en más de 30 propiedad y una densidad superior a 10 conejos por hectárea.
Los métodos autorizados como la captura en vivo con hurón y redes o jaulas trampa, la caza con aves de cetrería, el uso del arco, la caza a diente con perros podencos y las armas de fuego con auxilio de perros, aguardos y recechos nocturnos o diurnos bajo condiciones específicas, podrán ejecutarse en parcelas agrícolas, en una franja perimetral de 300 metros sobre otros usos de suelo, con autorización del propietario, así como en las zonas de seguridad de cauces y márgenes, taludes y madrigueras de vías de transporte (aunque sólo se permite en estas últimas la captura en vivo para el traslado de ejemplares a centros de concentración autorizados).
En el caso de terrenos no cinegéticos, los controles exigen una comunicación previa en la que podrá figurar un máximo de 30 cazadores o guardas rurales autorizados.
En ninguna situación podrán ejecutarse estos métodos en espacios protegidos del Parque Regional Sierra del Carche, el Parque Regional Sierra de la Pila, el Humedal del Ajauque y Rambla Salada. el LIC Río Chícamo, la ZEPA Lagunas de Campotéjar y el Salar Gordo, así como en las zonas incluidas en el Plan de Recuperación del águila perdicera.
Tampoco se permite la suelta y repoblación de conejos, o el empleo de munición con plomo y la caza del zorro en cualquier modalidad, dentro de los terrenos agrícolas afectados.
